Tauromaquias Europeas

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Temporada 1

La tauromaquia tiene en las islas una extensa y sabrosa historia. La primera plaza de toros de Canarias fue la de "La Laguna" en la isla de Tenerife.

El toro forma parte de la fauna de estos lugares. Las fiestas y celebraciones del condado de la futura Barcelona otorgarán al toro un papel preponderante.

El rio sirve de abrevadero a los toros de pieles blanquecinas que acabarán por hermanarse con otros de acusada negritud.

Galicia tiene una innegable tradición taurina, plazas relevantes como Coruña y Pontevedra con toreros de primer orden que establecieron brillantes puentes entre Galicia y la tauromaquia.

Desde ese antiguo esplendor llega la larga tradición de las corridas toledanas que se celebraron durante siglos en su famosa Plaza de Zocodover.

De Cantabria partió el trotamundos santanderino "Juan de Santander" y se afincó en Andalucía y se da por cierto que es cabeza genealógica del que fuera célebre picador sevillano del mismo nombre.

El toreo en Asturias hunde sus raíces en la historia y la cultura autóctonas. Las plazas de Gijón, Oviedo o Llanes han disfrutado de la tauromaquia en todas sus vertientes, la del toreo a pie, la del toreo a caballo y la de los clásicos festejos populares.

Como tierra de vino por excelencia, La Rioja es también, tierra de toros y de toreros y de excelentes aficionados de durante casi un siglo vivieron su pasión en esta plaza del barrio logroñés de "La Manzanera".

Francia es uno de los países más taurinos del mundo. Así lo demuestran sus más de 40 plazas de toros, su nutrida temporada y una larga lista de toreros y ganaderías.

La vinculación histórica del archipiélago balear con la tauromaquia bien pudiera justificarse por dos factores: el hecho de formar parte de comunidades hispanas y su ubicación en la templada bañera del mediterráneo.

La ciudad autónoma de Melilla es capital del toreo en África. Ahora en exclusiva, circunstancia que se debe interpretar como otra de las señas indelebles de su españolidad.

Son las tierras del País Vasco donde el toro y el hombre iniciaron los encuentros a pie que abocarían en el desarrollo formal de la lidia sobre el bocho que formó tan abrupta orografía, cuna de la ciudad de Bilbao y escaparate de corridas de toros.

La Comunidad Autónoma de Murcia es una de las más taurinas de España y se define como uno de los más importantes centros del toreo español.

La tauromaquia tiene en Portugal otro de sus grandes y milenarios feudos, con decenas de plazas, con miles de hectáreas de dehesas extendidas con una afición que no cesa.

Navarra es una de las zonas más taurinas del norte de España. Pamplona, su capital, es el auténtico epicentro de la Navarra taurina. Allí donde cada 7 de julio con el chupinazo estalla no solo la fiesta, sino también el viejo rito que rinde culto al tótem ibérico.